lunes, 17 de agosto de 2009

**Elogio al desconocido


Nadie te sigue, nadie te acompaña. Marchas solo, encarcelado en tu infinito, como un solitario pensamiento, como un fantasma que buscara un cuerpo.

Desconocido, si al pasar junto a mí deseas hablarme, ¿por qué no has de hablarme? ¿Y por qué no he de hablarte?


TEXTO: Octavio Paz & Berna Wang // FOTO: flickr_ sionfullana


p.d: dedicado a mi Desconocido.


1 comentario:

  1. En mi caso, cuando me ocurre esta situación que describes, se acoplan en mi mente dos sentimientos completamente contradictorios, que se alternan rápidamente para ser los protagonistas. Estos sentimientos son: la alegría de no tener que soportar nada ni nadie y a la vez por otro lado la soledad y tristeza de estar solo sin saber por cuanto tiempo...

    ResponderEliminar